Cuando alguien pregunta cuál es el mejor plato de ducha, casi siempre está preguntando en realidad por el material. Es lo que determina si se puede cortar, cuánto pesa, si resbala y qué pasa cuando se te cae el bote de champú.
Lo escribimos como fabricantes de platos de resina, así que ya sabes de qué lado tiramos. Precisamente por eso vamos a contar también cuándo te conviene otro material: hay casos en los que la resina no es la mejor opción, y venderte lo contrario no nos sirve de nada.
Resina con carga mineral
Resina de poliéster mezclada con carga mineral, con un acabado superficial de gel coat.
Es homogénea en todo su espesor y va pigmentada en masa: el color es el mismo por dentro que por fuera. Por eso se puede cortar y el canto sigue teniendo el mismo aspecto que la superficie.
Antideslizamiento certificable. El gel coat es lo que aporta la adherencia al pie mojado. Los nuestros dan Rd > 45, Clase 3 según UNE-ENV 12633:2003, que es la clase máxima que exige el Código Técnico en duchas.
Extraplano. Con 3 cm de grosor se instala prácticamente al ras.
Aguanta los químicos. Ni el salfumán ni la sosa cáustica dejan marca tras 8 horas de contacto.
Su punto débil: no se puede lijar ni rebajar. Si quitas el gel coat, pierdes el antideslizamiento. Y pesa más que un acrílico, así que subirlo por una escalera estrecha requiere dos personas.
Es tu material si: tu hueco es irregular y hay que recortar la pieza, o si quieres poder exigir por escrito el ensayo de deslizamiento.
Acrílico
Una capa acrílica sobre un refuerzo de fibra de vidrio o poliuretano.
Es el más ligero y el más barato. En una reforma de cuarta planta sin ascensor, eso no es un detalle menor.
Es cálido al tacto, más que la resina y mucho más que el gres.
Un arañazo superficial se puede pulir. Es la ventaja real del acrílico y casi nadie la menciona.
Su punto débil: el color es una capa. Un golpe que atraviese el acrílico deja a la vista el refuerzo, que es de otro color, y eso ya no se arregla puliendo. Y no admite corte: la medida que compras es la que te quedas.
Es tu material si: el presupuesto manda, tu hueco encaja en una medida estándar y el peso es un problema.
Gres o cerámica
El material clásico, muchas veces ejecutado en obra con gresite.
Resistencia altísima al rayado y a los productos de limpieza. Es lo más duro de esta lista.
Continuidad estética si quieres el mismo material que el pavimento del baño.
Su punto débil: pesa mucho, es frágil frente a golpes puntuales —una pieza que cae de canto lo desconcha— y es frío al pie. Tampoco se corta. Y si va con juntas, las juntas son el punto donde acaba apareciendo la suciedad.
Es tu material si: lo estás haciendo en obra y quieres continuidad con el suelo.
Piedra natural o mármol
Estéticamente no compite nadie, y cada pieza es distinta.
Su punto débil: el precio, y que la mayoría de piedras naturales son porosas. Necesitan sellado periódico, y los ácidos domésticos —el vinagre, los antical— atacan el mármol y dejan marca. Su resistencia frente a golpes y agentes químicos es menor de lo que la gente supone.
Es tu material si: el presupuesto lo permite y aceptas el mantenimiento que pide.
Entonces, ¿cuál elijo?
Depende de cuál sea tu restricción principal:
El hueco no es un rectángulo limpio → resina con carga mineral, porque es la única que se corta en obra.
El presupuesto es lo que manda → acrílico.
Lo estás haciendo en obra y quieres continuidad con el suelo → gres.
La seguridad es la prioridad (gente mayor, niños) → cualquiera con Clase 3 acreditada por ensayo. Pide el número, no la etiqueta.
Y una cosa que no depende del material: mide el hueco antes de decidir nada y comprueba dónde está la bajante. Lo tienes desarrollado en cómo elegir un plato de ducha.
Si acabas en resina y tu medida no está en catálogo, la fabricamos: cualquier largo entre 80 y 200 cm y cualquier ancho entre 70 y 100 cm.
Resina, acrílico o gres: qué plato de ducha es mejor
Cuando alguien pregunta cuál es el mejor plato de ducha, casi siempre está preguntando en realidad por el material. Es lo que determina si se puede cortar, cuánto pesa, si resbala y qué pasa cuando se te cae el bote de champú.
Lo escribimos como fabricantes de platos de resina, así que ya sabes de qué lado tiramos. Precisamente por eso vamos a contar también cuándo te conviene otro material: hay casos en los que la resina no es la mejor opción, y venderte lo contrario no nos sirve de nada.
Resina con carga mineral
Resina de poliéster mezclada con carga mineral, con un acabado superficial de gel coat.
Su punto débil: no se puede lijar ni rebajar. Si quitas el gel coat, pierdes el antideslizamiento. Y pesa más que un acrílico, así que subirlo por una escalera estrecha requiere dos personas.
Es tu material si: tu hueco es irregular y hay que recortar la pieza, o si quieres poder exigir por escrito el ensayo de deslizamiento.
Acrílico
Una capa acrílica sobre un refuerzo de fibra de vidrio o poliuretano.
Su punto débil: el color es una capa. Un golpe que atraviese el acrílico deja a la vista el refuerzo, que es de otro color, y eso ya no se arregla puliendo. Y no admite corte: la medida que compras es la que te quedas.
Es tu material si: el presupuesto manda, tu hueco encaja en una medida estándar y el peso es un problema.
Gres o cerámica
El material clásico, muchas veces ejecutado en obra con gresite.
Su punto débil: pesa mucho, es frágil frente a golpes puntuales —una pieza que cae de canto lo desconcha— y es frío al pie. Tampoco se corta. Y si va con juntas, las juntas son el punto donde acaba apareciendo la suciedad.
Es tu material si: lo estás haciendo en obra y quieres continuidad con el suelo.
Piedra natural o mármol
Su punto débil: el precio, y que la mayoría de piedras naturales son porosas. Necesitan sellado periódico, y los ácidos domésticos —el vinagre, los antical— atacan el mármol y dejan marca. Su resistencia frente a golpes y agentes químicos es menor de lo que la gente supone.
Es tu material si: el presupuesto lo permite y aceptas el mantenimiento que pide.
Entonces, ¿cuál elijo?
Depende de cuál sea tu restricción principal:
Y una cosa que no depende del material: mide el hueco antes de decidir nada y comprueba dónde está la bajante. Lo tienes desarrollado en cómo elegir un plato de ducha.
Si acabas en resina y tu medida no está en catálogo, la fabricamos: cualquier largo entre 80 y 200 cm y cualquier ancho entre 70 y 100 cm.
Plato de ducha resina con marco Sintextone modelo Caribe
245,00 € - 361,00 €Rango de precios: desde 245,00 € hasta 361,00 € IVA Inc.Plato ducha resina Sintextone Modelo Pacífico
114,00 € - 319,00 €Rango de precios: desde 114,00 € hasta 319,00 € IVA Inc.