El vierteaguas es la pieza que remata el vano de la ventana por abajo y aleja el agua de lluvia de la fachada. Bien colocado no se nota. Mal colocado, la mancha en la pared aparece al segundo invierno.
Esta guía la escribimos como fabricantes de la pieza. Según la zona lo llamarás vierteaguas, alféizar o repisa de ventana: es lo mismo.
Antes de empezar: dos cosas que deciden el resultado
La pendiente
El vierteaguas tiene que caer hacia el exterior. Sin pendiente no evacúa, y una pieza que no evacúa es peor que no poner nada, porque retiene el agua contra el muro.
El vuelo
La pieza debe sobresalir del plano de fachada lo suficiente para que el agua caiga lejos del paramento. Si va enrasada, el agua escurre por la pared y ahí es donde aparece el reguero oscuro bajo la ventana.
El CTE DB-HS 1 lo concreta en su apartado 2.3.3.6: el vierteaguas debe llevar un goterón en la cara inferior separado al menos 2 cm del paramento, una pendiente hacia el exterior de 10º como mínimo y una entrega lateral en la jamba de 2 cm como mínimo. Nuestro modelo en L incorpora ese quiebro de fábrica.
Qué modelo elegir
Modelo plano. Remate recto. Es el habitual cuando la fachada ya tiene resuelto el goterón o cuando el vuelo es pequeño.
Modelo en L. Incorpora el quiebro que separa la caída del agua del paramento. Es el indicado si la fachada es lisa y el vuelo es corto.
Los fabricamos en anchos de 20, 30 y 40 cm y largos de 120, 160 y 200 cm, en blanco RAL 9003 con superficie pulida.
La diferencia se ve mejor de perfil:
A la izquierda, el modelo plano. A la derecha, el modelo L: ese quiebro del extremo es el que separa la caída del agua del paramento.
Cómo se coloca, paso a paso
1. Mide el vano y decide si vas a una pieza o a varias
Si el hueco supera los 200 cm necesitas más de una pieza. Si queda por debajo, siempre es mejor una sola: menos juntas, menos puntos por donde entrar el agua. También puedes comprar una pieza mayor y cortarla, que es lo habitual.
2. Limpia y nivela la base
El asiento tiene que estar limpio, sin restos de obra y con la pendiente hacia fuera ya formada. La pendiente se da en la base, no forzando la pieza.
3. Aplica el adhesivo
Cemento cola flexible. Nuestros vierteaguas tienen la base porosa precisamente para eso: agarra sin necesitar imprimación ni tratamiento previo.
4. Asienta la pieza y comprueba
Maceta suavemente, comprueba el nivel en el eje longitudinal y la pendiente en el transversal. Verifica el vuelo: mejor que sobre a que falte.
5. Juntas entre piezas
Si van varias, deja una junta de unos 5 mm entre ellas y mantenla limpia en todo el espesor mientras el adhesivo fragua. Una junta sucia no se sella bien después.
6. Sella
Sella las juntas entre piezas y el encuentro con la jamba y con la carpintería usando un sellador flexible e impermeable. Este es el paso que la gente se salta y el que provoca la mayoría de filtraciones.
Los tres fallos que más vemos
Colocarlo sin pendiente. El agua se queda encima.
Enrasarlo con la fachada. Sin vuelo no hay goterón y la mancha aparece igual.
No sellar el encuentro con la carpintería. Es por donde entra el agua a la cámara.
Por qué en hormigón polímero y no en piedra o mortero
Una pieza que existe para evacuar agua no puede absorberla. El nuestro tiene una absorción inferior al 0,3 %, frente al 5-10 % de un hormigón tradicional.
No lleva armadura metálica, así que no hay hierro que se oxide y reviente la pieza con los años.
Resiste los ciclos de hielo-deshielo sin fisurar, que es exactamente donde fallan los vierteaguas de mortero.
Superficie lisa y de bajo rozamiento: evacúa rápido y se ensucia menos.
Más ligero a igual resistencia, lo que se nota al subirlo a la obra.
El Código Técnico no fija un vuelo total, fija dónde tiene que quedar el goterón. Según el CTE DB-HS 1, apartado 2.3.3.6, el vierteaguas debe llevar un goterón en la cara inferior del saliente separado al menos 2 cm del paramento exterior de la fachada. En la práctica eso marca el vuelo mínimo: la pieza tiene que sobresalir lo suficiente para alojar ese goterón con esa separación.
La misma norma exige una pendiente hacia el exterior de 10º como mínimo y una entrega lateral en la jamba de 2 cm como mínimo.
¿Se puede cortar el vierteaguas?
Sí. El material se corta con disco de diamante y mantiene sus propiedades en todo el espesor, porque es homogéneo.
¿Vale para exterior en zona de heladas?
Sí. El hormigón polímero no se ve afectado por los ciclos de hielo-deshielo, así que no aparecen fisuras ni se degrada.
Cómo colocar un vierteaguas de ventana paso a paso
El vierteaguas es la pieza que remata el vano de la ventana por abajo y aleja el agua de lluvia de la fachada. Bien colocado no se nota. Mal colocado, la mancha en la pared aparece al segundo invierno.
Esta guía la escribimos como fabricantes de la pieza. Según la zona lo llamarás vierteaguas, alféizar o repisa de ventana: es lo mismo.
Antes de empezar: dos cosas que deciden el resultado
La pendiente
El vierteaguas tiene que caer hacia el exterior. Sin pendiente no evacúa, y una pieza que no evacúa es peor que no poner nada, porque retiene el agua contra el muro.
El vuelo
La pieza debe sobresalir del plano de fachada lo suficiente para que el agua caiga lejos del paramento. Si va enrasada, el agua escurre por la pared y ahí es donde aparece el reguero oscuro bajo la ventana.
El CTE DB-HS 1 lo concreta en su apartado 2.3.3.6: el vierteaguas debe llevar un goterón en la cara inferior separado al menos 2 cm del paramento, una pendiente hacia el exterior de 10º como mínimo y una entrega lateral en la jamba de 2 cm como mínimo. Nuestro modelo en L incorpora ese quiebro de fábrica.
Qué modelo elegir
Los fabricamos en anchos de 20, 30 y 40 cm y largos de 120, 160 y 200 cm, en blanco RAL 9003 con superficie pulida.
La diferencia se ve mejor de perfil:
A la izquierda, el modelo plano. A la derecha, el modelo L: ese quiebro del extremo es el que separa la caída del agua del paramento.
Cómo se coloca, paso a paso
1. Mide el vano y decide si vas a una pieza o a varias
Si el hueco supera los 200 cm necesitas más de una pieza. Si queda por debajo, siempre es mejor una sola: menos juntas, menos puntos por donde entrar el agua. También puedes comprar una pieza mayor y cortarla, que es lo habitual.
2. Limpia y nivela la base
El asiento tiene que estar limpio, sin restos de obra y con la pendiente hacia fuera ya formada. La pendiente se da en la base, no forzando la pieza.
3. Aplica el adhesivo
Cemento cola flexible. Nuestros vierteaguas tienen la base porosa precisamente para eso: agarra sin necesitar imprimación ni tratamiento previo.
4. Asienta la pieza y comprueba
Maceta suavemente, comprueba el nivel en el eje longitudinal y la pendiente en el transversal. Verifica el vuelo: mejor que sobre a que falte.
5. Juntas entre piezas
Si van varias, deja una junta de unos 5 mm entre ellas y mantenla limpia en todo el espesor mientras el adhesivo fragua. Una junta sucia no se sella bien después.
6. Sella
Sella las juntas entre piezas y el encuentro con la jamba y con la carpintería usando un sellador flexible e impermeable. Este es el paso que la gente se salta y el que provoca la mayoría de filtraciones.
Los tres fallos que más vemos
Por qué en hormigón polímero y no en piedra o mortero
Una pieza que existe para evacuar agua no puede absorberla. El nuestro tiene una absorción inferior al 0,3 %, frente al 5-10 % de un hormigón tradicional.
Puedes ver medidas y precios en nuestros vierteaguas de hormigón polímero. Compra mínima de 5 unidades, entrega en 5-15 días.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debe sobresalir un vierteaguas?
El Código Técnico no fija un vuelo total, fija dónde tiene que quedar el goterón. Según el CTE DB-HS 1, apartado 2.3.3.6, el vierteaguas debe llevar un goterón en la cara inferior del saliente separado al menos 2 cm del paramento exterior de la fachada. En la práctica eso marca el vuelo mínimo: la pieza tiene que sobresalir lo suficiente para alojar ese goterón con esa separación.
La misma norma exige una pendiente hacia el exterior de 10º como mínimo y una entrega lateral en la jamba de 2 cm como mínimo.
¿Se puede cortar el vierteaguas?
Sí. El material se corta con disco de diamante y mantiene sus propiedades en todo el espesor, porque es homogéneo.
¿Vale para exterior en zona de heladas?
Sí. El hormigón polímero no se ve afectado por los ciclos de hielo-deshielo, así que no aparecen fisuras ni se degrada.