El vierteaguas es la pieza que remata el vano de la ventana por su parte inferior y aleja el agua de lluvia de la fachada. Según la zona de España lo verás llamado alféizar, repisa de ventana, vierteagua en singular o vierte aguas escrito en dos palabras: es el mismo elemento.
Los nuestros son de hormigón polímero prefabricado, con superficie pulida y en blanco RAL 9003.
El ancho no se elige a ojo: se mide. La pieza tiene que cubrir todo el grosor del muro terminado —incluidos aislamiento y revestimiento exterior— y además volar por delante del paramento para que el agua caiga separada de la fachada.
La regla que se usa en obra es sencilla: grosor del muro acabado más 3 a 5 cm de vuelo. Si el muro terminado mide 26 cm, el ancho de 30 cm es el que corresponde.
Quedarse corto es el error más habitual y el más caro de corregir: el agua escurre por la fachada en lugar de caer, y a los dos inviernos aparece el reguero oscuro bajo cada ventana. Es un fallo que no se arregla limpiando, hay que levantar la pieza.
Servimos anchos de 20, 30 y 40 cm y largos de 120, 160 y 200 cm. Para vanos más largos se colocan varias piezas seguidas.
La diferencia entre nuestros dos modelos no es estética, es de comportamiento frente al agua.
El CTE, Documento Básico HS 1, trata el vierteaguas en su apartado 2.3.3.6 y le exige tres cosas concretas:
Esa última es la que más se pasa por alto. Al medir el largo hay que contar el hueco más la entrega de los dos lados, no solo el hueco.
Somos fabricantes de hormigón polímero, así que lo justo es decir también cuándo conviene otra cosa.
Fabricamos en Pilar de la Horadada, Alicante, desde 1969. No somos un distribuidor: las piezas salen de nuestra planta, y por eso podemos responder de las cotas, del acabado y de la homogeneidad del material en todo su espesor.
Compra mínima de 5 unidades. Entrega en 5-15 días, con IVA y envío incluidos en península.