Mamparas de ducha: qué mirar antes de elegir la tuya
Nosotros fabricamos el plato de ducha, no la mampara. Lo decimos de entrada para que sepas desde dónde te hablamos: llevamos desde 1969 haciendo platos a medida y hemos visto suficientes baños como para saber por dónde se tuercen estas reformas.
Y casi siempre se tuercen por el mismo sitio: por elegir la mampara antes de tener resuelto el plato.
El orden correcto: primero el plato, después la mampara
La mampara se apoya sobre el plato o junto a él. El plato manda sobre la mampara, no al revés.
Si compras primero la mampara y luego descubres que tu hueco no admite un plato estándar, tienes un problema caro: o cambias la mampara, o encajas un plato que no te viene bien. Si lo haces al revés —plato primero, a la medida real de tu hueco— la mampara se elige después sobre una superficie que ya sabes exactamente cuánto mide.
Esa es la ventaja práctica de un plato a medida que casi nadie explica: te permite comprar una mampara estándar, porque el plato ya se ha adaptado al hueco raro.
Los tres tipos que vas a encontrar
- Con perfil. El vidrio va enmarcado en perfilería de aluminio. Es la opción más económica y la más tolerante con paredes que no están a escuadra, porque el perfil absorbe el desnivel.
- Sin perfil. Vidrio con herrajes mínimos. Más limpia visualmente y más fácil de limpiar, pero exige que el hueco esté bien rematado: perdona mucho menos.
- Panel fijo. Sin puertas, una hoja fija que hace de pantalla. Es la más despejada y la que menos mantenimiento tiene, pero necesitas espacio suficiente para que no salpique fuera.
Dentro de cada tipo verás configuraciones de dos o cuatro hojas, con o sin lateral fijo, y versiones angulares para duchas en esquina.
Las medidas que tienes que tener claras
- El hueco real, medido arriba, en medio y abajo. Rara vez coinciden, y la mampara tiene que entrar por la más estrecha.
- La altura libre desde el plato hasta el techo o hasta el falso techo.
- El aplomo de las paredes. Si están desviadas, necesitas perfil o un kit de compensación.
- Por dónde abre la puerta y qué hay enfrente: un lavabo o un radiador a 60 cm te quitan opciones.
Dos cosas en las que sí conviene gastar
El espesor del vidrio. Marca la sensación de solidez y la durabilidad de los herrajes.
El tratamiento antical. Es lo que decide si dentro de dos años sigues viendo el vidrio o has renunciado a limpiarlo.
Nosotros hacemos el plato
Si estás en esta fase de la reforma, lo que sí podemos resolverte es la base. Fabricamos platos de ducha de resina a medida en cualquier largo entre 80 y 200 cm y cualquier ancho entre 70 y 100 cm, con 3 cm de grosor, antideslizantes Clase 3 y con válvula y rejilla incluidas.
Mándanos las medidas de tu hueco a info@sintextone.com y te decimos qué plato necesitas. Con eso resuelto, elegir mampara es mucho más fácil.